Ahora toca hablar de una de un Universo distante y a la vez lejano, físico y al mismo tiempo intangible, real y a la vez producto de nuestros mejores sueños, es el ciberespacio, es aquél mundo virtual que ha revolucionado la vida de la humanidad.
¿De dónde viene el término ciberespacio?
Por lo antes mencionado nos podemos dar cuenta de lo no tan alejado que estaba el novelista de lo que ahora es el ciberespacio. Desde que el internet (que ojo, no es lo mismo que el ciberespacio), desató una euforia por las cosas virtuales que aún no termina.
Por ejemplo, el contenido de una página de la red interna puede aumentar su valor si conduce a otra información de mayor o igual valor. De forma similar, puede perder valor si se duplica o se contradice en otro lugar. En ausencia de relaciones con otra información, el valor de la información del ciberespacio generalmente disminuye con el tiempo porque tiene una mayor probabilidad de haberse utilizado.
No necesitamos restringir la noción del valor a una información objetiva. No hay ninguna garantía referente a la veracidad de la información en el ciberespacio. En consecuencia, la desinformacióncon intención de disimular el valor de la información legítima tiene valor.
Es posible que no sepamos explícitamente el valor de cierta información en el ciberespacio. Ciertamente, si tiene una clasificación de seguridad, entendemos el riesgo inherente si se arriesga dicha información. Así pues, asignamos un valor arbitrariamente alto a dicha información. No obstante, no es viable desde el punto de vista de la computación comparar cierta información con las demás combinaciones de información dentro del ciberespacio para determinar su valor. No podemos saber, a priori, cuándo podemos combinar cierta información, clasificada o no, con otra información para formar una inteligencia de mayor valor que las informaciones individuales. Para complicar aún más las cosas, los apartados y el software que "olfatean" redes e interceptan transmisiones de datos, a menudo nos impiden determinar si alguien ha obtenido cierta información de forma ilícita, alterando así sin saberlo su valor. La codificación y otras medidas de seguro de información mitigan dichos casos en gran medida pero no los previenen.
Es indudable que el ciberespacio ha crecido a una velocidad pasmosa y quizá el hombre todavía no esté preparado para ello, pero se debe reconocer el impulso que éste ha dado para el progreso y evolución del hombre, quizá se deban implementar mejoras substanciales y de legislación, con el debido cuidado de que no se nos escape de la mano.
El futuro ya no es lejano, es una realidad con la que tenemos que aprender a vivir y evolucionar adecuadamente.

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