De un tiempo acá las cosas en este blog se han puesto interesantes con temas relacionados entre sí que constituyen una visión diferente de lo que la ciencia ficción había ya concebido antes si quiera que el sere humano lo inventara. Así es como hemos hablado de cyborgs, de inteligencia artificial, de robots creados expresamente para mejorar la vida del hombre, los cuales, empero, pueden ponernos en un futuro no muy lejano, en graves aprietos que incluso pongan en entredicho nuestra supervivencia.
El tema a compartir en esta ocasión, será relativo a los "autómatas" otra división de los robots, por lo que el tema pinta para ser interesante.
¿Qué son los autómatas?
Pues veamos qué nos dice la Real Academia de la Lengua Española:
Un autómata es, la máquina que imita la figura y los movimientos de un ser animado. Un equivalente tecnológico en la actualidad serían los robots autónomos.
Entendiéndose por eso a todo aquél ente que imita los movimientos del ser humano, buscando con eso facilitar o mejorar las condiciones de vida del hombre. Ya desde tiempos antiguos hemos tenido ejemplos de seres autómatas entre nosotros, sólo basta con checar la hora para darnos cuenta de que están por todos lados.
En sentido amplio, existen varios tipos de seres autómatas, desde aquellos que son manejados en su totalidad por las personas hasta aquellos a los que se les dan una serie de instrucciones para que éstos las reproduzcan semejando con esto que tienen una inteligencia propia, sin embargo únicamente siguen un patrón de indicaciones basadas en un lenguaje algorítmico o sistémico, con el cual se van creando determinadas "voluntades".
Actualmente encontramos varios ejemplos de seres autónomos, como lo serían los sistemas automáticos de los cajeros bancarios, cuyas instrucciones o programación, permite que la gente saque ciertas cantidades de dinero, en apariencia podría parecer que el cajero tiene personalidad propia y que es él quien decide la factibilidad de poder brindar dinero, sin embargo todo es una serie de cuestiones previamente establecidas.
También en la literatura encontramos varios ejemplos de seres autónomos como es el hombre de ojalata que viaja a Oz en busca de su corazoncito (y no precisamente una pareja sentimental).
Así es como el ser humano ha tratado cada vez más de asemejarse a Dios, ya que nosotros, sí, nosotros, somos los primero seres autónomos en toda la historia, ya que fuimos creados a imagen y semejanza de Dios.
El tema a compartir en esta ocasión, será relativo a los "autómatas" otra división de los robots, por lo que el tema pinta para ser interesante.
¿Qué son los autómatas?
Pues veamos qué nos dice la Real Academia de la Lengua Española:
Un autómata es, la máquina que imita la figura y los movimientos de un ser animado. Un equivalente tecnológico en la actualidad serían los robots autónomos.
Entendiéndose por eso a todo aquél ente que imita los movimientos del ser humano, buscando con eso facilitar o mejorar las condiciones de vida del hombre. Ya desde tiempos antiguos hemos tenido ejemplos de seres autómatas entre nosotros, sólo basta con checar la hora para darnos cuenta de que están por todos lados.
En sentido amplio, existen varios tipos de seres autómatas, desde aquellos que son manejados en su totalidad por las personas hasta aquellos a los que se les dan una serie de instrucciones para que éstos las reproduzcan semejando con esto que tienen una inteligencia propia, sin embargo únicamente siguen un patrón de indicaciones basadas en un lenguaje algorítmico o sistémico, con el cual se van creando determinadas "voluntades".
Actualmente encontramos varios ejemplos de seres autónomos, como lo serían los sistemas automáticos de los cajeros bancarios, cuyas instrucciones o programación, permite que la gente saque ciertas cantidades de dinero, en apariencia podría parecer que el cajero tiene personalidad propia y que es él quien decide la factibilidad de poder brindar dinero, sin embargo todo es una serie de cuestiones previamente establecidas.
También en la literatura encontramos varios ejemplos de seres autónomos como es el hombre de ojalata que viaja a Oz en busca de su corazoncito (y no precisamente una pareja sentimental).
Así es como el ser humano ha tratado cada vez más de asemejarse a Dios, ya que nosotros, sí, nosotros, somos los primero seres autónomos en toda la historia, ya que fuimos creados a imagen y semejanza de Dios.

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