lunes, 8 de marzo de 2010

UN MUNDO FELIZ ... ¿O NO LO ES TANTO?

“Un edificio gris, achaparrado, de sólo treinta y cuatro plantas. Encima de la entrada principal las palabras: Centro de Incubación y Condicionamiento de la Central de Londres, y, en un escudo, la divisa del Estado Mundial: Comunidad, Identidad, Estabilidad”.

Así comienza todo y nada, lentamente nos vamos adentrando a un mundo ajeno a nuestra realidad pero cercano a la vez, nos vamos sumergiendo a una era en la que las utopías son ciertas pero para nada parecidas a lo que no hubiésemos podido imaginar, vamos explorando un futuro en donde el paisaje es gris y el cielo contaminado en esa atmósfera de represión es difícil de ver si no estás preparado, bienvenido al gobierno del Estado Mundial, bienvenido al universo de Aldous Huxley, estás en … Un Mundo Feliz, que al final quizá no lo sea tanto.

Estamos en un mundo inhóspito y corre el año del 632 d.F (después de Ford), la guerra y la hambruna han sido desterrados del mundo entero y la civilización vive en una paz aparente. La gente está feliz, o ese es lo que parece.

Ambientada en un futuro post apocalíptico, la novela de Huxley nos describe una sociedad artificial, manejada por científicos que han descubierto la forma de desarrollar un mundo en donde todo esté controlado, un lugar en el que la gente cree sentir y saber, cree que lo que ocurre allí es natural y que debe de ser así, un universo jamás planteado por el hombre, inconcebible para el humano promedio.

El Estado Mundial, sociedad híper mega desarrollada cuyo gobierno ha decidido dividir a su población con el fin único de mantenerlos en un estado letárgico alejados de ambiciones y cualquier otra forma de vida que no sea dictada por el grupo en el poder, por tal motivo cada nivel social (casta) varía, desde el más alto, los alfas hasta los más bajos, los epsilones.

En resumidas cuentas, la novela nos maneja la historia de un sujeto alfa (Bernard Marx) que es rechazado por los de su casta por su peculiar estilo de vida, poco a poco el hombre va conociendo todos los detalles que hacen imperfecto el supuesto mundo perfecto llegando a hacerse preguntas que cambiarán su forma de ser para siempre.

Aldous Huxley nos comparte a través de su texto una visión cruenta de lo que en su alrededor acontecía, los excesos por parte de una sociedad industrializada hacia la población, así como la vida libertina y carente de sentido de aquella misma población, utilizando metáforas y parodias avanzadas, Huxley nos traslada al mundo soñado por todos, donde la paz es el pan de cada día y la violencia nunca aparece (claro, mientras bebas tu soma). Nos muestra esa pesadilla en la que se convierte la utopía.

En sí el libro es una buena profecía de lo que podría acontecer en un futuro cada vez más cercano si la gente sigue manteniendo una actitud permisiva para con el gobierno, sin duda, junto con el libro de 1984 escrito por George Orwell, éstas pueden considerarse como las grandes joyas de la ciencia ficción y de una corriente muy semejante a la que es el ciberpunk.

Con la geografía política descrita en el libro, nos damos cuenta como fue posiblemente considerada basándose en las estructuras económicas preponderantes de la época, sencillamente no podemos considerar a Un Mundo Feliz como literatura para pasar el rato, ya que es un compendio que debe ser tomado en cuenta para la historia futura de la humanidad.

En Conclusión:

Un Mundo Feliz retrata vivamente situaciones que no son sólo ficción, que se traducen en enseñanzas prácticas para cualquier ser humano, que reflejan las formas en las que algunos Estados basan sus gobiernos, es un texto crudo de realismo futurista y al mismo tiempo una esperanza para que esto jamás llegue a suceder.

Aprendamos de 1984, de Un Mundo Feliz, de V for Vendetta y de muchas películas, series o libros más, dejemos de tomarlos como simple ciencia ficción comencemos a escribir un nuevo destino.

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